miércoles, 18 de enero de 2017

NOVELA A TI YOLANDA







La autora Toñy Castillo Meléndez es natural de Ceuta pero vive en Lérida desde la edad de 13. Dos ciudades que marcan impronta tanto en su persona como en sus textos.



Concluidos sus estudios de Magisterio se especializó en Pedagogía Terapéutica, Licenciándose con posteridad en Humanidades, actualmente es Doctora por la Universidad de Lleida, Responsable del Aula Hospitalaria Dr. Antoni Cambrodi del Hospital Universitario Arnau de Vilanova y Directora de la Asesoría Psicopedagógica Dra Castillo.



Colaboradora en diversos medios de comunicación, dedica parte de su obra a escribir cuentos y elaborar materiales educativos para ayudar a conocer las patologías a niños/as, tales como el proyecto “Nosotros y la Diabetes I y II o su colección :Cuentos a la Luna, entre ellos: “La maleta mágica, Todos somos Ángeles, El pergamino del romano, La ciudad de las escaleras, La joven del paraguas, El caftán de la capitana, El puesto de Concha, El regalo de María””El jardín de los sueños” “Sacos de semillas” 2 La señal Azul" "La meta es el camino a segui" "Desde la biblioteca se ve la Luna". Libros de relatos como “A orilla de mis mares. Toñy fue elegida en 2008 la escritora para fomentar la lectura en los centros educativos de Ceuta, con su cuento: La mujer siempre viva.



Entre sus premios destacan: “Lo Marraco” de la ciudad de Lleida 2001, al mejor proyecto a favor de la promoción social y derechos de los niños y adolescentes. Premio de Pedagogía “Rosa Sensat 2003 al programa de radio la PISSARRA del Com Radio Catalunya”, del cual formó parte como equipo. Premio Organización y Gestión de Centros Educativos del Fòrum d’administrador de l’Educació Catalunya Junio 2006.Premio DIM, Buenas Prácticas Didácticas con Apoyos Multimedia. 2007. Tercer premio Cucalocum 2007. Galardón Gran Persona de Lleida 2009. Segundo Premio Poesía Balcón Poético Andaluz Casa de Andalucía en Lérida 2008. Primer Premio de Narrativa Casa de Ceuta en Barcelona 2009. Premio al mejor relato local: cuentos de la laguna. Berrueco 2010. Gadarlón de Honor en Educación Diabetologica 2012.Premio Blas Infante de la Casa de Andalucía de Lleida 2015. Reconocimiento del Ayuntamiento de la Guardia Jaen, en el Dia de la Mujer a la Trayectoria Laboral y calidad humana 2015.  Madrina de la Promoción 2015 de los alumnos de Ciclo Superor de las diversas especialidades en el INS Ronda.   Pregonera de las Fiestas de Molvizar en Honor a Santa Ana 2015. Medalla de Oro al Trabajo Cultural 2015. Granada Costa.

domingo, 15 de enero de 2017

PRESENTACIÓN DE LA NOVELA A TI YOLANDA EN LA CAROLINA JÁEN


Los seguidores habituales de la web de Granada Costa recordarán que el pasado día 4 se  anunció la presentación de esta novela de nuestra querida compañera Toñy Castillo.
Para los socios de Granada Costa que acudimos al acto la jornada no pudo empezar mejor, pues a medio día fuimos agasajados por el matrimonio Pura Soto y Santiago Fuentes, a la sazón vecinos del lugar y parientes de la autora (que más adelante durante la presentación ella misma desveló cual es el vinculo que mantiene con La Carolina). De tal modo que nos encontramos con un fabuloso festín gastronómico en el que pudimos degustar entre otras exquisitas viandas algunas especialidades propias del lugar, tales como: la perdiz en escabeche o el paté de perdiz entre otros entrantes, y como principales el “choto” asado o lechón al horno, todo ello bien regado con un buen crianza Conde de Hubrite, y  rematado con arroz con leche al marrón glasé a los postres. Así pues, rehechos y confortados, hicimos tiempo en amena tertulia hasta las seis de la tarde, hora en la que nos habían programado una interesante visita al “Centro de Interpretación de la Minería de las Nuevas Poblaciones”. Carmen Ramos del Ilmo. Ayuntamiento de La Carolina, nos acompaño durante el recorrido proporcionándonos interesantes explicaciones sobre la colección expuesta tanto mineral como arqueológica. 



Excelentes las recreaciones realizadas en dioramas, algunos interactivos a tamaño natural tales como la galería del interior de una mina de plomo en la que  se puede recrear cuan sufrido y arriesgado es el trabajo del minero, especialmente si hay dinamita por medio. Este museo está adyacente al lugar de la presentación, el Palacio del Intendente Olavide, en cuya restauración han sabido conservar la portentosa fachada neoclásica, dotándolo de un interior funcional y de agradable diseño.



Se contó con nutrida asistencia: el aforo de la sala era para 50 personas y prácticamente se llenó, eso en cuanto a los presentes, pero seguro que contará con más audiencia:  Pepe Segura ejerció como reportero gráfico y se dio buena maña en manejar tanto la cámara fotográfica como la de vídeo, por lo que los socios de Granada Costa que así lo deseen podrán disfrutar en diferido del evento.

A la hora convenida, Carmen Ramos en nombre del Ayuntamiento dio la bienvenida al público, explicó que la presentación de “A ti Yolanda” se circunscribía en los actos del 250 aniversario de la fundación de La Carolina y presentó a quienes iban a intervenir: a nuestra socia y amiga Inmaculada Rejón como presentadora, y a la escritora Toñy Castillo.
Inmaculada Rejón comenzó hablando del Proyecto Nacional de cultura Granada Costa, y de  la vinculación con este proyecto de los libros que esa tarde se presentaban, el libro solidario “Nieva en el Mar” y la novela “A ti Yolanda”, explicando el carácter y la finalidad altruista del primero.


Con su característica alegría Inma presentó no a la autora, sino a la persona, a nuestra amiga Toñy, hablando de su grandeza y calidez, de sus valores, pasando pícara y seguidamente a despertar la curiosidad del público por  el libro: de entrada la presentadora no perdió ocasión de ensalzar la figura y obra del prologuista de la novela, uno de los grandes escritores de Granada Costa, Rogelio Garrido Montañana, de cuyo prólogo resaltó alguna de las frases para seducir a los potenciales lectores, hilándolas con algunas de las emociones que le originaron algunos pasajes de la novela, así con corazón, sencillez y llaneza,  logró dejar a la concurrencia expectante cuando dio paso a la autora.

Quienes ya hayan tenido oportunidad de escuchar a la autora, ya sea como profesional, a la Dra. Castillo, ya sea como escritora, a Toñy, saben que es alguien que conecta con la audiencia, seductores resultan su tono de voz y su dicción, convincente su estilo sencillo y elegante, así que no les extrañará que desde el primer momento, desde que nos mostró el título de su disertación nos mantuvo más que atentos, literalmente encantados: “Por qué escribir”.
Si compañeros,  semejante título ni más ni menos …. y digo compañeros porque entre los socios de este periódico mayoría son, se sienten o anhelan ser escritores, aunque sea como en mi caso, improvisado, más bien forzado, cronista para la ocasión.
Toñy confesó que empezó a escribir de joven poemas pero que se avergonzaba de sus escritos y no los conservaba (Oiga, pues como usted y como yo, ¿no le fastidia....?) Refiere que comenzó a escribir seriamente por motivos profesionales, porque tenía que ir a un Congreso, que si comenzó con temas educativos..... ¿Y por qué escribe una pedagoga....?, ¿que motiva a quien día a día atiende en una escuela dentro de un hospital...?. ¿Qué es la cuentoterapia?  ¿es una herramienta  para que quien sufre entienda y asimile la situación que atraviesa....? Crear y recrear para aliviar … para resistir... para mirar al futuro a través del pasado o del presente... para superar. Me temo que muchos de ustedes de primera mano ya compartían o pueden compartir estos motivos: sabia doctora. Así, mientras que fuera de Palacio en lo alto lucía su cómplice, Toñy nos mostró una trayectoria profesional dónde la literatura, el escribir cuentos es un arma terapéutica, reseñando su colección “Cuentos de la Luna”, relatos con los que entre otras se puede trabajar con los pequeños o con sus familiares la resiliencia ante la adversidad....y nos habló de niños con los que pudimos empatizar, alguno de ellos que ya no son niños porque pudieron seguir creciendo y ser uno de nosotros, escritores también,  u otros que ya no están como es el caso de Lorena que durante años jugó al corre que te pillo delante de una leucemia, pero que siempre podrán estar porque Toñy le prometió que siempre mostraría su foto cuando hablara de estos temas.
¿Y por qué escribe una persona....?, ella contó que empezó a “hacer pinitos” en la prensa en el “Faro de Ceuta”, por cierto: con un texto que escribió yendo en barco en una servilleta y que envió en un sobre. Y que el director del periódico la llamó tras leerla para que colaborara con el periódico. ¡Vamos, de película oiga!. Pero es que esto resulta que no es cuento, que resulta que no solo colabora regularmente con el Faro, es que durante más de 7 años ha tenido sección en “La Mañana” de Lérida (léase también Lleida a este y al otro lado del Ebro), es más, es que resulta que es la Directora para Cataluña de este nuestro periódico (no, si al final va a ser esta mi primera y última crónica para el Granada Costa me temo....).
Retomemos la presentación: ¿por qué escribe quien deja atrás su tierra.. ?. Con su libro “A la orilla de mis  mares”, señalando hacia Ceuta,  apuntó con los dedos a la nostalgia, que por si sola buena razón para escribir es. Los recuerdos que atesoramos... el gusto por recrearlos... ¿acaso se escribe para compartirlos...?,  ¿.. o por miedo de que se olviden, pánico a que se pierdan...?. Porque ya no somos lo que fuimos, porque siempre seguiremos reconociéndonos o renaciendo en el pasado....
Y sin darnos cuenta ya teníamos allí delante en la sala a YolandaSe escribe por amor o para el amor....pero....¿y qué es el amor...?., ¿querer es lo mismo que amar....?...- esperen un momento  que esto me lo tengo que leer otra vez...- y así es, como “A ti Yolanda” hay que leerla tres veces como dice la autora, la cual confiesa públicamente que a algunos de los personajes de la novela los ama y a otros los odia... y de este modo Toñy deja caer, como quien no quiere la cosa, otro de los motivos: se escribe porque se siente, porque se quiere hacer sentir.... -y menos mal que estamos hablando de amor, porque al fin y al cabo cualquier emoción bien que puede inducirles a escribir-.
Toñy dice que le costó diez años hacer, rehacer y recrecer esta novela;¡ venga va!, - ¡qué en una crónica como esta apenas se tarda un plis plas y son un buen puñado de líneas!, ¡ a ver si va a resultar que escribir es esfuerzo impagable, que no se hace por la recompensa! ¿Tardó la escritora ese tiempo porque no quería traicionar a los personajes que iba creando...?. ¿O por qué estos personajes no le prestaban atención a Toñy porque no dejaban de amarse, quererse o desearse unos a otros entre si...? Sí,  ya lo comentó Rogelio Garrido en el prólogo citando a la autora  cuando se crea un personaje, este… toma vida… te enseña… te acompaña y juntos se construye un mundo de realidades y ensueños.
Y es que Toñy Castillo es una periodista de alto riesgo, es una especie de reportera de guerra que escribe desde el frente, porque según sus propias palabras esta obra “no es una historia de amor... sino sobre el amor.” Escribe desde el centro de “una vida de seres que viven...luchan... hieren...”.
Sorprendida por la reacción de su compañera al volante durante un viaje en 1998, que estalló en un ataque de celos por alguien que apenas conocía, así se inició una búsqueda interior con la que se topó con Yolanda. Y así empezó a espiarla y a tomar notas....Pero... ¿y si resulta que fue al revés...?, ¿podría resultar que es Yolanda,  el personaje, quién empezó a copiarle recuerdos a Toñy....?
Y esto va dedicado al escritor  Gonzalo Lozano, que si lee esta crónica le vuelvo a insistir que “yo no me llamo Manel”, que Manel es el personaje preferido de la novelista, no, de Cristina Cifuentes no, de la otra, de la que ha escrito el libro, de Toñy, la autora que está presentando la novela, no la escritora que aparece al principio y al final. El amigo Gonzalo, que seguro que ya se ha leído la novela más de tres veces y ya no llama a cualquier hora preguntando, a estas alturas ya sabe que Inés es un personaje de carácter, pero que Manel es el grande y no el odioso Eduardo.
Y de Yolanda, que les voy a contar, pues lo que dice la propia autora además de eso de que hay que fijarse muy bien en los tiempos: que si alguien tiene interés en conocerla, que con mucho afecto  la autora nos la da.
Aplausos, ovaciones... y un regalo. Porque Inmaculada Rejón toma el micrófono y anuncia que le va a hacer un regalo a Toñy. Gracias porque realmente el regalo es para todos nosotros. Háblame del Mar Marinero. Así, a capela. Y si ya estábamos emocionados, los versos de Alberti en la voz de Inma hace que el placer de la velada prosiga. Bravo.
Pepe Segura sigue prodigándose y está en todo. Ha traído a la sala una caja de crianza Conde de Hubrite, para compartirlo con el público.
Dado por finalizado el acto, los asistentes tienen todos como obsequio un ejemplar impreso del último número del Granada Costa, lo van leyendo ya mientras guardan cola para conseguir un ejemplar de la novela o del libro solidario firmado por la autora, solo desertamos los pocos que ya tenemos uno. Un matrimonio se lleva dos: uno es para su hija que no ha podido venir.
Ya solo quedamos los del Granada Costa y Carmen Ramos del Ayuntamiento, y vamos abandonando la sala. Justo antes de salir, me ha parecido verla un instante cruzando, no me extraña que Yolanda ande por los pasillos del Palacio de Olavide, que se haya quedado también aquí en  la capital de las Nuevas Fundaciones, que ella y sus compañeros de novela se vaya a quedar en el corazón o en el recuerdo de los carolinenses. Es más, posiblemente ya estén con otros nombres y cuando lean la novela, los nuevos lectores los reconozcan e identifiquen perfectamente, sin duda alguna, cuáles de sus vecinos son.
Así fue, y así me he atrevido a contárselo.
Y por cierto, no crean que se me olvidaba:  la abuela de Toñy por parte de madre era de La Carolina, y Pura Soto Castillo es su prima.

Manuel Ceballos Pozo

martes, 10 de marzo de 2015

¿ QUIERES LEER UN TROCITO DE LA NOVELA,...?

Nadando kilómetros en un mismo mar…

Estoy sentada en una hamaca en la playa de Calamocarro. Regresé a Ceuta, mi tierra, con el único fin de pasear una semana entre playas de mares cercanos y, desde aquí, dejarte a ti, que me lees, este pequeño legado.

Soy escritora —eso dicen los que se  acercan a mis textos—, pero quizás me gustaría llamarme, simplemente,  «narradora de historias vividas o por vivir».

Una tarde observé a un hombre a lo lejos. Caminaba entre piedras y olas enfurecidas. El viento le había  arrancado el tesoro que llevaba entre sus manos para enterrarlo en la arena del mar.

Seguí mirando el mar. Refrescaba. El sol iniciaba su crepúsculo. Sentí frío y mantenía la imagen del anciano clavada en mis pensamientos. Miré nuevamente al horizonte y apenas divisé figura alguna. La brisa  me ayudó a levantar mi puesto de centinela sobre Gibraltar, y mis pies, ya erguidos sobre la arena de la cala,  me animaron  a conquistar la tierra firme de mis añoranzas.

El poniente y  el hombre, descalzo sobre sus  huellas en la orilla, me transportaron  a las horas marcadas en el reloj de mis años ya vividos. Al llegar a casa sentí la necesidad de cerrar los ojos y abrir ventanas al alma para  sentir la fuerza de mis días pasados y, con ellos, mis recuerdos.

Querida ciudad, hoy recuerdo a una niña correteando por tus calles. Mi mente camina buscando rincones del barrio de mi infancia, barrio de paredes blancas, adornadas con macetas de geranios colgadas de los barrotes de las ventanas; barrio con sus puertas jamás cerradas, donde tiras de cuerdas hacen  de cortinajes invitando a adentrarse en estancias no privadas. En cada  porche una silla invitaba, con el frescor del verano, a pasar atardeceres conversando con vecinos.

Querido Mediterráneo, hoy añoro el olor a salitre, los pies pisando tus olas, los niños jugando mientras coleccionaba fotos de cantantes de moda. Desde esta estancia impregnada por espumas comienzo el relato garabateando imágenes sobre  mi mesa de cerezo, y miro la vieja fotografía arrugada, arenosa y humedecida por el sudor de unas manos, semienterrada en el destierro. ¡Bonita foto, bonitos años!
Están abiertas las cristaleras de la habitación donde escribo. Me gusta sentir el aire fresco. Desde este sillón puedo observar cómo el mar adquiere un color agrisado mientras se funde con el cielo, un cielo tormentoso donde nubes juguetonas se han vestido de gris en este día de otoño.

Esta tarde puedo oler la sal y los volaores secándose en la almadraba. El aroma del mar se ha adueñado de lo que escribo. Nací en Ceuta y emigré, ya adulta, a Novacala, donde viví bajo  kilómetros de distancia de un mismo manto. Nadé de un mar al mismo mar buscando cantos de sirenas que no comportaran engaños, cantos que me devolvieran  nuevamente a ti, querido Estrecho. Aquí estoy en mi Ceuta, escribiendo sobre una cuartilla en mi mesa de cerezo, aquí, con mi vestido burdeos. Pienso en mí, en ti y en tiras de cuerdas invitando a entrar. ¡Cortinas de puertas no privadas!

Mientras escribo se agolpan en mí los instantes pasados, reaparecen personajes que construyeron la biografía conjunta de mis  escalones vividos,  y remarco la ausencia de algunos de ellos en los últimos peldaños de la escalera que me fue otorgada al nacer.

Aquí me tienes, redactando sobre esta  mesa barnizada, cerrando los ojos y visitando pasajes de melancolía, vistiendo esta página de frases tiernas, consciente de que solo se saborea el paso de los años con la lejanía. Hoy  suena un fado que marca el ritmo de la pasión de mis días.

Puedo escuchar los pasos de gentes de antaño que siguen rutinas sin descanso entre casas encaladas donde los vientos del levante impregnan las paredes e invitan  a crecer  parras en patios interiores. Las personas  no detienen sus vidas ya que los relojes, dueños del tiempo, impiden que los momentos se sucedan. La vejez de sus relojes les invita a recordar la juventud perdida y la ancianidad encontrada, así como el momento de la despedida.

Hoy regresé a Ceuta para sentir cerca el mar. Lugar mágico, olas de hilos que se enhebran y pinchan con sus agujas para coser las redes del recuerdo. Querida ciudad, en mi memoria apenas has cambiado con el paso del tiempo. El paseo cercano al puerto conserva intactas las calles con adoquines de barro, y las ancianas palmeras saludan al mar con reverencias. Pero lo cierto es que aquí, junto a una  barandilla, la vida se paró hace dos años frente a la antigua lonja de pescadores. Aquí, donde las redes salpican el cemento, las olas rompen la calma de la costa, y aquí, junto al mar, los relojes detuvieron sus manillas.

Las horas juegan con ventaja sobre las personas ya que ganan la batalla de los años y hacen aflorar las arrugas de lo vivido cada día. El tiempo pasa, los relojes no detienen los días, pero sí detienen las vidas de seres que no regresan con el amanecer. Solo recordarlos hace que el tiempo retroceda marcando horas imborrables en mentes amigas. El tiempo es cruel. Deja huellas, duele y crea vacíos difíciles de llenar.

Permanezco inmóvil sentada al borde del reloj para evitar que  las manecillas me hagan perder el equilibrio. Pero el segundero es imparable. Yo deseo sujetarlo fuerte y controlar, uno a uno, los minutos de mi vida. Me sujeto fuerte al borde y me abrazo a su esfera, pero el marcador  es inflexible y no me deja el control, no me lo permite.

Al pasar las horas se amontonan en la estancia reservada a las esperas los momentos no llegados, y se acumulan enjambres vacíos que provocan huecos insalvables en tiempos futuros. Negar la existencia del paso del tiempo es negar la existencia del tiempo en sí mismo, ya que el paso de la noche al amanecer es el marcador inequívoco de lo que nos queda por vivir.

Relojes, apartaos de las paredes,
desistid de vuestro empeño.
¡Hoy es mi hoy, es mi tiempo!
Permitid la gracia de parar manillas.
Mañana os ofrezco mi espejo.
¡Pero Hoy es mi hoy!

¡Apartaos, relojes!
¡Hacedme paso en el tiempo muerto!
Abrid caminos donde pueda transitar
sin pensar en horas de descuento.

Aquí, en mi mesa de cerezo,
reemprendo el relato de mis horas navegantes
entre las olas siempre movidas de mis sentimientos. 

Yo, la que narra, tengo la obligación de aclarar que esta historia que os escribo, como la mayoría de las historias, es una historia corriente, sin grandes dramas. Hoy os presento una vida entre tantas otras, e incluso me atrevería a decir que estas palabras encadenadas para formar frases podrían ser sentimientos compartidos por muchas personas.

Yolanda, la protagonista, es la Yolanda que trabajaba en la fábrica, aquella mujer  que se emocionaba al mirar a un niño sin zapatos, la dama  que envestía con fuerza, la que amó, la que lloraba cuando estaba sola, aquella señora fiel a sus citas, la que vivió viviendo. Mi amiga, al fin y al cabo.

A ella le dedico mis paseos por la orilla de esta playa atlántica.

Recuerdo que cada tarde de verano iba a buscar a mi amiga Yolanda. Ella, siempre puntual, con su vestido de tirantes y el pelo recogido en una cola, esperaba sentada en el poyete de su casa. Sus brazos cruzados indicaban que llevaba esperando pacientemente bastante tiempo sobre la acera. Su cara siempre fue un reflejo de emociones que desvelaba su estado de ánimo con solo mirar sus ojos. Mi querida amiga no engañaba a nadie. Incluso sin mediar palabra se adivinaban sus pensamientos.

Años cuarenta de un siglo ya acabado donde yo sentía la necesidad de saltar sobre tablas de maderas empapadas, sobre cajas de caballas envueltas en algas que se enredaban entre sí y que se resistían a ser alejadas de los mares cercanos.

Hace ya tiempo que las antiguas empresas familiares, como los comercios de radios y de mantelerías, fueron cerrando sus puertas, lo que propició que los jóvenes se marcharan a la península en busca de nuevos horizontes. Las pequeñas factorías  de conservas y salazones  ya no acogen el ir y venir de chicas con livianos delantales. Se han silenciado las risas en las paradas de los autobuses ya que las colas de antaño son inexistentes, y los bolsos de las muchachas ya no sostienen delantales, cuchillos o pañuelos de cabeza para el manipulado del pescado.

El turismo no se detiene en mi ciudad. El precio de los trasbordadores del Estrecho que  unen Algeciras con Ceuta aumentó notablemente, y ahora se prefiere viajar en cruceros de mares desconocidos y discotecas de ritmos caribeños. Los viajeros ya no compran sábanas bordadas. Pasan de largo  bendiciendo la tranquilidad de los rincones y las plazas donde puedes sentarte en los cálidos atardeceres de otoño  y  respirar el aroma de las azucenas dormidas desde agosto.

Cerca del centro de la ciudad una vieja fábrica de grandes ventanales recuerda vidas pasadas, chicas con faldas rectas y camisas relucientes, Señores Santa Eulalia, jóvenes con zapatos de tacón, años cincuenta de un siglo ya acabado. Los lugareños piensan que pronto construirán unos grandes almacenes que darán vida a la vieja fábrica, pero lo cierto es que el edificio no está en venta. Y mucho me temo que no se venderá jamás hasta que alguien no se asome a sus barrotes.
                                                
Cristina Cifuentes, 2000.


PRESENTACIÓN DE A TI YOLANDA EN LA GUARDIA DE JAEN

Coincidiendo con los Actos del Día de La Mujer de este pasado fin de semana, se ha presentado en La Guardia de Jaén, la novela A ti, Yolanda de Toñy Castillo, en el transcurso de la presentación se desarrolló una conferencia sobre autoestima y La Mujer.

Momentos de la conferencia con la señora Isabel Contreras González, Concejala Responsable de Medio Ambiente y la señora Rosa Alcántara Muriana, Concejala, 1ª tenencia de alcaldía .Responsable de Educación y Cultura






Momentos de la presentación a cargo de la señora MªJose Martínez Vadillos, Concejala, Tte. alcalde Ciudad Jardín Entrecaminos, Turismo , Área de la Mujer ... entre otras responsabilidades



La sala de plenos del Ayuntamiento estaba al límite del aforo, donde se añadieron más sillas debido al gran numero de asistentes.




















Una Jornada con un publico entregado y maravilloso.

jueves, 22 de enero de 2015

PRESENTACIÓN A TI, YOLANDA SEDE DELS ARMATS LLEIDA



A TI, YOLANDA se presenta el Lleida, bajo la calurosa entrega dels Armats de LLeida, era la segunda presentación que se realizaba en la ciudad, un recuerdo muy bonito, ya que siempre es un placer estar entre amigos/as. 




MOMENTOS




Con el Señor Josep Comes y Presidente dels Armats y Señor Jose Antonio Barranco










PRESENTACIÓN A TI, YOLANDA EN OVIEDO


 Como no podía ser de otra manera.... A ti Yolanda se presenta en Oviedo, y siendo en Asturias se eligió una buena Sidrería para hablar de la novela, un maravilloso ambiente donde Maite , Maravillosa amiga había organizado la presentación.



MOMENTOS





























GRACIAS

 
 











PRESENTACIÓN A TI, YOLANDA EN LA CASA DE CEUTA EN BARCELONA


 La Casa de Ceuta en Barcelona fue el lugar elegido para dar a conocer la historia de Yolanda, es un placer, poder contar con personas de la ciudad o que la quieren en la distancia y apoyan y fomentan la cultura. 



Con el señor Rafael Correal Presidente de la casa de Ceuta en barcelona 



 MOMENTOS